Hunger: pedidos desde la página web, directo a la cocina
Un restaurante de Santa Marta dejó de transcribir pedidos a mano en WhatsApp. Lo que funcionó no fue un robot que conversa: fue algo más simple.

Diego Romero M.
Fundador & Director Creativo

La pregunta
¿Cuánto tiempo se le va a tu equipo entre el «hola, ¿qué tienen hoy?» y el «¿a qué dirección se lo mando?»?
En Hunger, un restaurante de comida rápida en Santa Marta, ese tiempo tenía nombre y apellido: el de quien atendía el WhatsApp.
El dolor: un pedido, cinco mensajes
Cada pedido llegaba por WhatsApp y había que armarlo a mano: qué quiere, con qué extras, en qué barrio, a qué dirección exacta, cómo va a pagar. Después, pasarlo a la cocina.
La página web ya tenía el menú y un carrito. Pero el pedido que el cliente armaba ahí nunca se guardaba: fallaba en silencio y terminaba, otra vez, en WhatsApp, para escribirlo de nuevo.
Y había un riesgo que nadie veía: el total lo calculaba el navegador del cliente. Cualquiera con un poco de maña podía cambiarlo antes de enviarlo.
¿Te suena?
¿Tu negocio también toma pedidos a mano por WhatsApp, y alguien de tu equipo pasa el día copiando lo que el cliente ya escribió?
Lo que probamos primero, y por qué lo retiramos
Antes probamos un asistente de inteligencia artificial que conversaba con los clientes por WhatsApp. Lo retiramos: costaba más de lo que resolvía.
Lo contamos porque es parte de la historia. La solución que quedó es más sencilla, y funciona mejor.
La historia completa
Esto no empezó en septiembre. El sistema de Hunger lleva un recorrido, y vale la pena contarlo entero:
- ✓Febrero de 2026: empezamos a construir el sistema
- ✓7 de marzo: entra el primer pedido real, 19 días después del primer flujo construido
- ✓5 de abril: el local empieza a registrar todas sus ventas en el sistema
- ✓20 de abril: las cuentas de mesa entran al panel
- ✓22 de abril: se retira el asistente de inteligencia artificial
- ✓Finales de junio: el proyecto se pausa
- ✓8 de septiembre: lo retomamos
- ✓17 de septiembre: la pantalla de la cocina vuelve a funcionar
- ✓23 de septiembre: entra el primer pedido real desde la página web
Cómo lo solucionamos
Ahora el cliente arma su pedido en pidehunger.com. Al cerrarlo confirma su nombre, su celular, la dirección y cómo va a pagar: efectivo, Nequi, Daviplata o transferencia. La página no cobra; solo registra lo que el cliente eligió.
El pedido entra directo a la pantalla de la cocina, bloqueado. Al mismo tiempo llega una copia por WhatsApp. El encargado confirma con el cliente y cobra por el medio elegido. Solo cuando lo autoriza, la cocina lo prepara.
- ✓El cliente arma el pedido completo, sin escribirle a nadie
- ✓La cocina lo ve al instante, pero no lo prepara todavía
- ✓El encargado confirma por WhatsApp algo que ya llegó completo
- ✓Con su autorización, se cocina
Los cambios que aplicamos
El 23 de septiembre de 2026 hicimos la prueba final con un pedido real, de punta a punta: desde la página, pasando por la cocina, hasta el WhatsApp con el enlace para autorizarlo. Funcionó.
- ✓El precio lo calcula el sistema, no el navegador: nadie puede pedir una hamburguesa a mil pesos
- ✓Seis zonas de domicilio, cada una con su tarifa
- ✓Ningún pedido sin confirmar llega a la parrilla
- ✓Acceso del personal con clave numérica de seis dígitos
- ✓Autorización de datos personales en el carrito, como exige la ley
- ✓Medición de visitas: la página llevaba un año sin contar a nadie
Lo que es hoy
El encargado de Hunger ya no transcribe pedidos. Confirma algo que llega completo.
No hizo falta una pasarela de pago ni una integración costosa con WhatsApp. La confirmación del encargado hace a la vez de verificación del pago y de filtro contra pedidos falsos.
No reemplazamos a nadie. Le quitamos al equipo la parte repetitiva, para que su tiempo vaya a la comida y a la gente.
¿Y tu negocio?
¿Sigues tomando pedidos a mano por WhatsApp? ¿Tu página tiene menú, pero los pedidos igual terminan en el chat?
¿Qué esperas? Escríbenos. No mordemos.

Diego Romero M.
Escritor y colaborador en RENS Kingdom.
