Cómo se resolvió
Cada pedido de Hunger llegaba por WhatsApp y había que armarlo a mano: qué quiere, en qué barrio, a qué dirección, cómo va a pagar. La página web ya tenía menú y carrito, pero el pedido nunca se guardaba y terminaba otra vez en el chat.
FORGE conectó la página con la cocina. El cliente arma el pedido completo en pidehunger.com, con dirección y forma de pago; el pedido entra bloqueado a la pantalla de la cocina, llega una copia por WhatsApp, y la cocina lo prepara solo cuando el encargado lo confirma.
El precio lo calcula el sistema y no el navegador, hay seis zonas de domicilio con su tarifa y ningún pedido sin confirmar llega a la parrilla. Antes se probó un asistente de inteligencia artificial por WhatsApp; se retiró porque costaba más de lo que resolvía.